Paradoja deriva del griego para, 'más allá de', y doxa, 'opinión'. "El descubrimiento de la dualidad onda-partícula de la luz obligó a un reexamen del determinismo causal, la base misma de la filosofía de la ciencia, y condujo a la mecánica cuántica. La paradoja del demonio de Maxwell, resuelta por primera vez por Leo Szilard en 1929, posteriormente sirvió para fundamentar la profunda intuición de que dos conceptos en apariencia tan distantes como la información y la entropía están íntimamente ligados." ( A. Rapoport )
Tanto la teoría cuántica como la teoría de la relatividad representan intentos por describir la naturalea de la realidad. Probablemente ( ya que la mecánica cuántica trata de probabilidades ) lo que intente desarrollar en este artículo no sea más que el producto de la relación entre las citas que efectuaré, o, percibiéndolo como marcaría Bohm en su "orden implicado", nada menos que ello. Citas que tratarán sobre fenómenos cuánticos y otras sobre fenómenos de la relatividad.
¿ Es la teoría del cuanto una teoría completa como lo afirmaban Bohr y Heisenberg; o es incompleta como lo fundamentaban Einstein, Podolsky y Rosen ? Según los últimos, incompleta porque no describe aspectos de la realidad que son físicamente reales pese a no ser observados. Sin embargo de manos del teorema de Bell, queda probado matemáticamente que a pesar de ello la teoría cuántica funciona. Es sabido que aún no se ha conseguido conciliar ambas teorías en una sola que sea unificadora. Pero al observar cada una de ellas y aplicarlas lógicamente según los postulados propios de cada una, me pregunto hasta dónde no se tratan de lo mismo. Creo que, desde su propia lógica, cada una de ellas se encarga de probarlo, sólo que el "punto ciego" esta en "cómo" se muestran ( que es con nosotros de-mostrando ): "la forma lógica de una proposición no puede ser descripta sino mostrada" ( L. Wittgestein ); o en términos técnicos propios de la Físca, lo que Bohm llamó el "órden implicado". Fundado en su compatibilidad con el teorema de Bell, este físico reconoce un orden "explicado" y otro "implicado".
El primero ( a mi criterio ) aparece descripto en los fundamentos mismos de cada una de las teorías ( Cuántica y Relatividad ), el segundo es el "no descriptible sino mostrado". El mismo físico dice que el "órden implicado" es el órden implicado de aquello que "es". Esto suena extraño. Como él mismo reconoce: " la descripción es totalmente incompatible con lo que queremos decir ", "todo es aquello que es y ese todo que es, es el orden implicado ". Pero pongamos el ojo sobre los hallazgos de Einstein. Análogamente, en su descripción del intervalo espacio-tiempo, éste señala un caso excepcional al que denomina " intevalo cero ": ( descripto por B. Russell ), cuando dos sucesos son parte de un único rayo luz, o si se quiere, cuando un acontecimiento es la visión del otro. Este detalle es el que me interesa destacar: se comprometen ciertas considerciones de Einstein. Del mismo modo, aparece este problema en la mecánica cuántica cuando apoyándose en el principio de las causas locales Einstein arguye que " es imposible que dos tipos distintos de función de onda puedan estar coordinados con la misma situación de hecho de S2 " De modo que concluye que la descripción del cuánto no puede representar determinada información sobre el sistema S2 ( la existencia simultánea de distintos estados rotativos ) que es necesaria para describir completamente la situación que aquí se da.
Pero ¿ acaso no se da también en la teoría de la relatividad la situación de un intervalo cero, un fenómeno definitivamente análogo a los resultados calificados de imposibles, pero obtenidos del experimento EPR ? El problema es delicado. Desde que Heisenberg probó que como observadores enfrentamos el límite de ser observador y sistema observado, comenzó otra historia. Las causas locales que defendía Einstein resultaron ser matemáticamente incompatibles con la teoría cuántica, y es la misma teoría cuántica la que no puede describir con sus postulados qué sucede "allí" en donde se producen los cambios que se determinan desde "aquí" ( según Bell ). Esto supone que lo experimentalmente indistinguible es tal porque resulta distinguible en otro órden. Situación análoga a la paradoja de la tarjeta, en donde los tres elementos descriptivos o condiciones lógicas son la autorreferencia, la contradicción y el círculo vicioso ( propiedades que, por cierto, recuerdan a "lo humano" ): " lo que dice al reverso de la tarjeta es cierto"; y al reverso de la misma tarjeta: " lo que dice en el anverso de esta tarjeta, es falso" Si la miramos con ojos relativistas, la teoría cuántica falla; de la misma forma, si miramos con ojos cuánticos, la que falla es la relatividad. ¿ Qué es entonces lo que no falla ? Que ambas teorías contemplan esta paradoja y que, el hecho de que ninguna sea falsa ni verdadera, es el orden que incumbe a " lo observador ". De alguna manera sucede que los cambios producidos en el sistema observador se experimentan como independientes de la infuencia ejercida desde un "sistema X" que los provocó. Esa es la condicón que tenemos como observadores. Condicion por cierto perturabdora; de manera que si elijo comer una manzana en lugar de una naranja, lo experimento como el uso de mi libre albedrío, pero sin poder negar ( por corroboración matemática ) que "hubo algo" ( no descriptible ), que provocó en mí ( y de manera experimentalmente indistingible ) no sólo hacerme elegir manzana, sino hacerme "elegir".
Tomando el famoso ejemplo del Gato de Schrödinger [ Nota 1 ], realicemos el ejercicio mental: sabemos que existen dos posibilidades representadas por la función de onda: 1) el gato esta muerto y el gas fue liberado; y 2 ) el gato esta vivo y el gas no fue liberado. Esta situación es comparable a la del par de fotones que son separados espacialmente con el fin de observar el fenómeno referido a los estados de espín en el experimento EPR. El punto está en que el teorema de Bell prueba que el infuír sobre S1 cambia la situación de hecho real en S2 ( gato en la caja ), cuando bien sabemos que las posibilidades del gato sólo pueden ser dos, y que no hay más alternativas que esas dos: o gato muerto, o gato vivo. ¿ Cómo resolvemos el problema ? La única manera, ya que la teoría cuántica no se equivoca, es que el fenómeno contemplado por el teorema de Bell refiera a otro órden lógico. Veamos. Está la función de onda que contempla dos posibilidades respecto del gato dentro de la caja. Estas posibilidades son análogas a las que tiene cada fotón separado del par, en el experimento EPR, en donde sus estados rotativos pueden ser "arriba" o "abajo" una vez que pasen por el campo electromagnético del instrumento Stern-Gerlach. No nos queda más que deducir que el cambio en el eje del intrumento ( que hace que los espín "arriba" y "abajo" ahora sean reemplazados por los de "derecha" e "izquierda" ) no esté refieriendo a lo que tendemos a suponer que refiere ( que es el indistinguible experimental de "otras dos opciones" en otra función de onda, más que la única posible encargada de contemplar las insobornables únicas dos posibles de "gato muerto" o "gato vivo" ), sino que esté refieriendo a determinar al S2 como " observador limitado ( o condicionado ) a medir como posibles sólo dos posibilidades, mediante una sola función de onda ".
Solo así se resuelve la paradoja que nos hace experimentar cada resultado como "único verdadero". Por lo que cabe deducir entonces que el hecho de que en el S2 no puedan existir simultáneamente los pares de espín "arriba - abajo" y "derecha - izquierda", no se debe a que la mecánica cuántica no pueda describirlos, sino a que así lo determinó ésta en un S1, u órden lógico superior desde el cual además, así lo prueba. Lo que quiero expresar al decir "otro órden lógico" es que el fenómeno cuántico del efecto EPR, más allá de suceder allí con nosotros realizando el experiemento, no refiere sólo a partículas, sino que refiere, inevitablemente, a establecer una prueba acerca de qué puede llegar a estar sucediendo con nosotros observadores, experimentando y observando. Esto es; si Bell rompe con el principio de las causas locales, ¿ qué más es el razonamiento, la deducción, y esta misma reflexión, sino "causas locales del pensamiento" ? De todas formas, este es el camino con el que contamos y no hay otro ( ¿ no hay otro ? ). Desde esta "Ley" o "condición", para decirlo de algún modo, me pregunto, ¿ cabe algún "razonamiento" capaz de escapar a la obligatoriedad o inevitabilidad del ser síntoma de algo determinado "desde otra parte" ? Hipotetizando, sería requisito trascender las categorías de "razonamiento", "partes", y " lugar "; para acceder a las de "espacio" ( ocupado por "partes" en el espacio ) etc.
Más allá de esto, lo que me intetresa señalar en realidad no es la sola distinción de esta paradoja en la que al parecer estamos inmersos por condición, sino la reflexión que surja de ver-nos en ella. Estamos reconociendo mediante deducciones lógicas propias de nuestro estado de complejidad, la eventual derogación ( en niveles evolutivos superiores ) de la misma lógica que nos llevó a comprenderlo. Me estoy refiriendo a las implicancias de aquello que, por más que podamos explicar, consitirá en un inevitable enfrentamiento con la "alteridad", con el " tampoco ". De alguna manera estamos pretendiendo graficarnos el estado evolutivo siguiente con las leyes racionales y cognitivas del estado evolutivo actual. Creo que si algo nos enseña la teoría cuántica, es el respeto que debemos tener a aquello que podría llegar a representar lo innombrable-indescriptible del salto cuántico: discreto, repentino, indecible, pero... ¿ intraducible?. Un salto que por condición teorizamos como "cuántico", pero experimentamos como "cuáltido" ( calidad ).
Los humanos conocemos, evolucionamos, y controlando todo lo que esta a nuestro alcance, somos Dioses o, en otras palabras, la compleja manifestación de una voluntad simple que nos determina desde un indescriptible S1 ?
[1] "El Gato de Schrödinger" resume las diferencias entre la física clásica, la Interpretación de Copenhague de la Mecánica cuántica y la Interpretación de los Mundos Múltiples de la Mecánica cuántica. "El Gato de Schrödinger" es un dilema presentado por el famoso descubridor de la ecuación de onda que lleva su nombre. [ Volver ]
[2] Extraído de " La danza de los maestros de Wu Li ", Gary Zukav, Gaia ediciones, 1999. [ Volver ]
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